La preparación para la jubilación no puede reducirse a la dimensión económica. Aunque las finanzas siguen siendo un recurso relevante, los expertos en transiciones empresariales y gestión del talento sénior avisan de que la salud física y mental, el bienestar cognitivo, contar con una red de apoyo personal y disponer de propósito vital son factores clave para afrontar el retiro profesional.
“Preparar la jubilación no significa solo calcular una pensión o revisar los ahorros. Significa también preguntarse con qué salud, con qué vínculos y autonomía la queremos vivir. Porque la jubilación ya no puede entenderse únicamente como el final de la vida laboral, sino como una etapa que puede durar 25 o 30 años», advierte Estrella Martin Segurado, psicóloga especializada en talento sénior y gerontóloga, experta en transiciones profesionales y fundadora de Prox25.