En la próxima década, en España se jubilarán más de cinco millones de personas pertenecientes a la generación del baby boom. No estamos, por tanto, ante un asunto individual ni anecdótico, sino ante una de las grandes transiciones sociales de los próximos años. La pregunta no es solo si el sistema será capaz de sostener económicamente ese cambio, sino si las personas, las empresas y las administraciones estamos preparando suficientemente una etapa vital que puede durar 25 o 30 años.
Esa fue precisamente la razón que me llevó a realizar una encuesta sobre la preparación de la población española para la jubilación, con 532 respuestas válidas de personas residentes en España, en distintas situaciones laborales: personas en activo, autónomas, desempleadas y jubiladas. Quería entender no solo si pensamos en la pensión, sino cómo nos sentimos ante la jubilación, qué recursos consideramos importantes, qué estamos haciendo para prepararnos y qué carencias percibimos.